Portugal es un país cada vez más popular entre expatriados, nómadas digitales y turistas de larga estancia, lo que hace fundamental conocer el funcionamiento de los servicios financieros locales, especialmente las tarjetas de crédito. Aunque existe una infraestructura bancaria moderna y el sistema Multibanco (un sistema nacional eficiente y extendido que permite realizar desde pagos hasta transferencias y pagos de impuestos), las costumbres en torno al uso de tarjetas difieren ligeramente de otros países europeos.
De un modo general, los portugueses utilizan más las tarjetas de débito para realizar sus pagos diarios. El uso de las tarjetas de crédito se realiza con mucha más cautela, estando habitualmente reservadas para compras específicas o situaciones donde se necesita financiación a corto plazo.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todos los comercios aceptan pago con tarjeta de forma habitual y que es necesario llevar siempre algún dinero en efectivo, principalmente para los gastos de pequeño importe como un café o el pan.
Aun así, muchas entidades bancarias del país luso, tanto tradicionales como digitales, ofrecen tarjetas de crédito y de débito adaptadas a las necesidades de residentes extranjeros, facilitando la integración financiera en el país.
Elegir la más adecuada tarjeta de crédito en Portugal te dará flexibilidad mientras te adaptas a tu nueva vida en el país.
¿Qué tarjetas de crédito aceptan en Portugal?
En general, las tarjetas Visa y Mastercard son las más aceptadas en Portugal, sobre todo si están asociadas al sistema Multibanco, el más común del país. Si tienes una tarjeta de crédito de alguno de estos dos tipos, lo más probable es que no tengas problemas para pagar en el día a día, a menos que se trate de un comercio que no acepte ningún tipo de pago con tarjeta (que aún los hay en las zonas menos turísticas). Por otro lado, las tarjetas American Express (Amex) tienen una aceptación mucho más limitada. Es posible usarlas en algunos hoteles, grandes cadenas comerciales o empresas de alquiler de coches, pero no son habituales en pequeños negocios o restaurantes locales.
También existen otras redes de tarjetas como Diners Club o Discover, pero su presencia en Portugal es muy reducida. En la práctica, estas tarjetas casi nunca se aceptan, por lo que no son una opción viable para moverse con comodidad por el país.
En Portugal, al entrar en un establecimiento, es habitual preguntar antes de hacer la compra si aceptan tu tipo de tarjeta. Incluso si tienes una tarjeta Multibanco, puede que el comercio simplemente no tenga datáfono y no acepte pagos con tarjetas.
Mejores tarjetas de crédito recomendadas para extranjeros en Portugal
Entre las opciones más recomendadas de tarjetas de crédito en Portugal para extranjeros, destacan la tarjeta Classic de Millennium BCP, que permite pagos fraccionados y ofrece descuentos en algunos servicios, y la tarjeta Depois Classic de BBVA Portugal, por su flexibilidad de pago hasta en 36 meses y sus seguros incluidos. Las dos se pueden solicitar con un perfil básico de residente.
Otra alternativa es la tarjeta de crédito de Banco BPI, ideal para quienes prefieren bancos tradicionales. Además, los neobancos como Revolut, N26 o Wise ofrecen tarjetas con funciones similares, sin comisiones ocultas y con alta aceptación internacional.
Por otro lado, si prefieres opciones más prácticas, gratuitas y digitales, Bunq es una excelente alternativa. Si quieres que tu tarjeta de crédito en Portugal no tenga coste adicional, la mejor opción es solicitar una tarjeta de crédito con una cuenta de Bunq. De hecho, si aún no tienes la residencia en Portugal, en Bunq puedes abrir cuenta con solo tu pasaporte y número de teléfono, y tendrás tu Mastercard válida como tarjeta de crédito, con protección de compra.
¿Qué pasa si usas una tarjeta de crédito extranjera en Portugal?
Portugal acepta la mayoría de tarjetas internacionales, especialmente Visa y Mastercard. Sin embargo, no todos los comercios pequeños aceptan tarjetas extranjeras, y algunos solo trabajan con tarjetas asociadas al sistema portugués Multibanco.
Uno de los principales inconvenientes de usar una tarjeta extranjera son las comisiones. Además, el tipo de cambio aplicado no siempre es el más favorable, especialmente si no se trata de una tarjeta pensada para viajes.
En algunos casos, al usar una tarjeta fuera del país de emisión, el banco puede detectar la operación como sospechosa y bloquear temporalmente la tarjeta por seguridad. También puede ocurrir que el TPV del comercio no acepte tarjetas extranjeras, especialmente si no tienen chip EMV.
Conclusión
Contar con una tarjeta de crédito portuguesa vinculada al sistema Multibanco puede facilitar mucho la vida diaria en Portugal, ya que mejora la aceptación en comercios y permite acceder a beneficios como pagos fraccionados o seguros. Sin embargo, es importante recordar que, aunque el país cuenta con buena infraestructura bancaria, el efectivo sigue siendo el medio de pago más habitual, especialmente en compras pequeñas, mercados locales, cafeterías y pequeños establecimientos.
Por ello, la mejor estrategia es combinar una tarjeta local con algo de efectivo siempre a mano, para poder adaptarse sin problemas a las costumbres de pago del día a día en Portugal.

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